A menudo he visto a jóvenes emprendedores de startups corriendo de un lado a otro, buscando recaudar fondos. Su intención es encontrar un inversionista que esté convencido del potencial futuro de su startup y acepte invertir en ella. Casi siempre, los fundadores de startups quieren que todo este proceso, desde identificar a un inversionista potencial hasta finalmente canalizar su dinero hacia la startup, sea rápido y con el menor tiempo de respuesta posible.
¿Pero es esa la actitud correcta? Como emprendedor de una startup, uno debe mirar más allá de convencer y canalizar el dinero de un inversionista hacia el negocio. Si uno quiere ver crecer su startup como un negocio sostenible y escalable, entonces un emprendedor debe ser selectivo con respecto al inversionista que se incorpora como socio en el negocio.
No basta con encontrar un inversionista dispuesto a invertir en tu negocio, ya sea un inversionista ángel o una empresa de capital de riesgo. Debes prepararte bien. Investiga a fondo al inversionista: el tamaño del fondo, sus inversiones recientes, su relación con las empresas de su cartera, el valor que ha aportado a estas a través de su participación en el consejo de administración, la rentabilidad de sus salidas, su credibilidad en el sector y si es conocido por apoyar a las empresas de su cartera a lo largo de los ciclos del mercado. No te interesa buscar un inversionista cuyas finanzas puedan estar en declive o cuya credibilidad en el mercado sea cuestionable.
Incluso si el inversionista obtiene una puntuación positiva en todos los aspectos que hemos comentado anteriormente, es importante que te asegures de que está en sintonía con la misión y la visión de tu empresa. No querrás encontrarte en una situación en la que el inversionista te pida que renuncies a tus valores o a tu misión/visión en aras de la rentabilidad empresarial a corto plazo. Entablar una relación monetaria con alguien que no respeta tu misión/visión solo te acarreará problemas a medio plazo.
También es conveniente analizar el historial del inversionista y averiguar si ha participado en rondas de inversión repetidas. Aunque esto puede no ser obligatorio, identificar y asociarse con un inversionista que tenga un historial de inversiones repetidas significa que hay muchas posibilidades de no tener que buscar inversionistas en cada ronda en el futuro.
Otro factor que debe determinar tu elección de inversionista es ¿cuánta influencia tiene el inversionista en el mercado? Además del dinero que invierten en ti, los inversionistas que son grandes influyentes suelen aportarte mucha credibilidad desde diferentes aspectos del mercado, incluyendo los medios de comunicación, los clientes y los mentores. Si eres una startup que intenta llamar la atención, el respaldo de un inversionista de renombre es fundamental para ayudarte a conseguir la notoriedad deseada.
Recuerde que cuando un inversionista decide invertir dinero en su negocio, a menudo espera tener cierto control sobre sus operaciones. Por lo tanto, antes de firmar el contrato y aceptar esa inversión tan importante del inversionista, averigüe qué opinan de él sus actuales beneficiarios, cuán exigentes son a la hora de imponer su voluntad en las operaciones diarias. Si bien es imprescindible que su potencial inversionista comprenda muy bien su negocio, es igualmente importante que desempeñe el papel de “guía” más que el de “jefe”.
Fuente: CNBC TV18
